Ibuprofeno para Niños

El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo, que se utiliza para calmar diversos malestares. Suele adquirirse sin receta y tener muy bajo costo en el mercado farmacéutico.

En este artículo, comentaremos acerca de sus ventajas y de los beneficios menos ventajosos que posee su uso en la salud infantil.

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¿Cuando se le puede dar Ibuprofeno a los Niños?

Como se indicó previamente, el ibuprofeno es un medicamento con efecto analgésico, es decir, alivia la sensación de dolor, antitérmico (combate la elevación de la temperatura, la fiebre) y antiinflamatorio.

El ibuprofeno puede suministrarse para controlar la fiebre, erradicar el dolor de cabeza, disminuir el dolor de garganta, dolor en las encías a consecuencia del brote de los dientes, dolor e inflamación en caso de otitis; también en caso de golpes, lesiones y hasta fracturas. En el caso de los niños pequeños, son frecuentes los estados febriles asociados a inflamación de garganta, encías y dolor de oídos.

Debe cuidarse y hasta evitarse administrar ibuprofeno en presencia de vómitos o cuando se ha diagnosticado la presencia de gastroenteritis.

Existe una delgada línea entre el uso adecuado, hasta conveniente, del ibuprofeno para aliviar los malestares infantiles y caer en el uso inconveniente del mismo, lo cual puede acarrear graves consecuencias para los infantes.

Dosis de Ibuprofeno en Niños

Como cualquier medicamento, debe ser suministrado con prescripción facultativa, en dosis adecuadas a la edad y peso del paciente pediátrico, así como bajo condiciones específicas, tales como las mencionadas: presencia de dolor, de fiebre e inflamación. En caso de niños con peso inferior a 5 kilos y menos de 2 años de edad, lo recomendable es administrarlo apegado a la atención y vigilancia médica.

Como es sostenido por la cultura popular, “de lo bueno, poco”. Así, la dosis diaria recomendada se ubica entre 20 y 30 miligramos por kilo de peso, que se debe repartir en tomas con una frecuencia de ocho horas entre ellas. Exceder esta dosis puede poner en riesgo la salud del niño y acarrear consecuencias durante toda su existencia, pues puede ocasionar lesiones en el hígado, riñón, páncreas, irritación gástrica, gastro-intestinal, hasta generar diarrea, estreñimiento o sangrado intestinal.

Si existe sospecha de una afección cardíaca, o evidencias de deshidratación, lo mejor es recurrir a un analgésico que no contenga este componente.

La duración máxima de un tratamiento a base de ibuprofeno en afecciones infantiles no supera los siete días de duración. Con una ingesta por un período inferior a éste, no se ha comprobado la manifestación o el registro de las reacciones adversas mencionadas. Es por ello que insistimos en la recomendación: de lo bueno, ¡poco!

Hasta la próxima oportunidad.

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